Ecuador

El Ecuador posee una superficie aproximada de 10 millones de hectáreas de bosques nativos. Estos bosques almacenan una gran cantidad de carbono, poseen entre los más altos niveles de biodiversidad en el mundo, y generan otros servicios ambientales claves para la vida, como la protección de suelos y fuentes de agua. Alrededor del 60% de esos bosques están ubicados fuera del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, de lo cual, la gran mayoría pertenece a propietarios individuales y comunidades indígenas.

Sin embargo, esta riqueza se encuentra en grave peligro. En las zonas rurales, compuesta casi enteramente de terrenos boscosos, el 64% de los habitantes están por debajo de la línea de pobreza y el 22% está por debajo de la línea de extrema pobreza. En esas condiciones, la presión para explotar y convertir los bosques es muy alta, entre otras cosas por la falta de incentivos económicos para conservar el bosque. El país históricamente ha tenido una de las tasas más altas de deforestación en la región. Se estima que cada año se pierden alrededor de 200.000 hectáreas de bosque nativo, lo cual representa emisiones de alrededor de 55 millones de toneladas de CO2 por año.