El cóndor andino, un emblema que vuela libre por cielo ecuatoriano

El cóndor andino es considerado un símbolo de espiritualidad y poder para muchas culturas andinas, además ha poblado históricamente los territorios de Sudamérica. En el Ecuador es considerado como el Rey de los Andes y símbolo emblemático de nuestra nación.

A pesar de esto, los cóndores a lo largo del tiempo han sido víctimas del exterminio y sus poblaciones naturales disminuyeron considerablemente en los años 70 y 80. Actualmente y de acuerdo al Libro Rojo de las Aves del Ecuador (Granizo, et. al, 2002), está considerado en peligro crítico.

Es por ello, y con el afán de contribuir con la protección del cóndor andino, el Ministerio del Ambiente publicó mediante Registro Oficial la “Estrategia de Conservación del Cóndor Andino (Vultur gryphus) en Ecuador”, en el cual el 7 de julio fue declarado como el “Día Nacional del Cóndor Andino”, como una forma de sensibilizar a la población sobre la conservación de esta ave en peligro de extinción y que constituye un símbolo de la identidad ecuatoriana.

Además, se estableció la Estrategia de Conservación del Cóndor Andino y el Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino (GNTCA), conformado por varias organizaciones que, a lo largo de los años, han venido trabajando por el bienestar de esta especie.

Esta Cartera de Estado como Autoridad Ambiental Nacional, trabaja a diario en la conservación y preservación de especies emblemáticas y sobre todo en peligro de extinción. Varios han sido mecanismos con los cuales se busca garantizar la conservación del cóndor andino, así como también de su hábitat natural y sus corredor biológicos.

La base del trabajo para la protección de esta especie contempla 3 programas cuya ejecución está orientada a la protección y recuperación de la población de la especie, estos programas son: Manejo de biodiversidad, Educación ambiental y Control y vigilancia, también apoyo a los grupos de investigación.

Como parte de esto, personal técnico realiza monitoreo permanente de nueve cóndores que cuentan con equipos de rastreo satelital y bandas alares, lo que ha permitido establecer la: ubicación de nidos, dormideros y percheros (sitios de descaso), caracterización del hábitat, disponibilidad y competencia de alimento, entre otros aspectos.

La difusión y educación ambiental en las instituciones educativas y comunidades locales, han sido un mecanismo efectivo que ha logrado fomentar la conciencia ambiental respecto de la importancia de su protección y conservación.

Se realiza recorridos de control de los sitios que son su hábitat a fin de precautelar de la intervención o perturbación humana sobre los nidos, pecheros y dormideros; control y vigilancia de los páramos de potenciales actividades de cacería furtiva e incendios de puedan afectar la especie./ds


 

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